Las Vegas



Miércoles 08 de junio de 2016

Ese día quisimos aprovecharlo al máximo, así que desayunamos y bien prontito nos pusimos rumbo a las Vegas.

Eran 3 horas de viaje y haciendo alguna parada y con el cambio de hora, llegamos a las 11h de la mañana. El viaje se acababa.

Al llegar a las Vegas notamos el calor sofocante que no se iba en las 24h del día. Llegábamos a los 40ºC, incluso por la noche.

El hotel donde nosotros nos hospedábamos era el Luxor (es el de la pirámide). Es un hotel enorme situado en la misma strip. Sus habitaciones están en los mismos laterales de la pirámide, de forma inclinada.



El interior del hotel impresiona. Es como siempre fuera de noche. El casino da igual la hora que fuera, siempre había gente jugando, fuera a las máquinas, a las cartas, apostando a eventos deportivos, etc.



Hicimos el check-in y nos fuimos a dar una vuelta por la calle principal, y la verdad que las Vegas no es lo mismo de día que de noche. De día no te ofrece casi nada.

Sobre las 19h ya salimos arreglados para recorrer las calles de noche ya que ya empezaba a estar todo iluminado.


Quedamos fascinados. Los hoteles son inmensos y entre ellos están comunicados, incluso algunos con un tren (el cual es gratis). Los casinos siempre están llenos, da igual la hora que sea. Hay un montón de tiendas y la cantidad de gente es inmensa. Limosinas, espectáculos…

Hay un hotel el New York, el cual tiene desde una réplica de la Estatua de la Libertad, hasta una montaña rusa en su interior.


Paseando llegamos hasta el hotel Caesar Palace y de camino vimos las fuentes del Hotel Bellagio que es un lago en el cual, cada 15 minutos a partir de las 20:00h de la tarde, ponen una canción que dura 5 minutos y el agua toma movimiento al ritmo de la música.

La verdad es que todos los hoteles son espectaculares.

Al final de la strip, entre el calor y que ya no podíamos más, cogimos un taxi. Solo con la ida andando habíamos andado casi 2 millas.

Jueves 09 de junio de 2016

Penúltimo día del viaje. Nos levantamos bien pronto como de costumbre, nos arreglamos y nos fuimos de compras ya que por la mañana no podíamos hacer nada. Desayunamos por la calle hasta que abrieron las tiendas. Después de comer ya, nos fuimos a la piscina del hotel, aunque estaba nublado. Pero hacia 42ºC y se estaba mejor dentro del agua.

Cuando nos cansamos, nos fuimos a arreglarnos para salir y visitar los hoteles que no visitamos la noche anterior.

Volvimos a recorrernos la Strip, esta vez por la parte que no recorrimos el anterior día. Pasamos también por la tienda de M&M’s, todo un clásico en las ciudades americanas.


Cuando llegamos al Mirage, también hacen un espectáculo con un volcán. Pero ese lo hacen a partir de las 20h, cada hora.


Como aún faltaba media hora y estábamos muertos de hambre, aprovechamos para cenar y despedirnos de las hamburguesas por un tiempo en Denny’s. ya que desde ahí tienes vistas al volcán.

A mitad cena empezó la erupción del volcán. Un espectáculo totalmente recomendable.

Acabamos la noche por la strip  viendo los hoteles que no vimos la noche anterior, como el hotel The Venetian el cual tiene góndolas por dentro pero parte del hotel estaba en obras y cuando nos cansamos nos fuimos para el hotel.

Viernes 10 de junio de 2016

El día de vuelta no nos daba tiempo a mucho ya que debes hacer el check-out antes de las 11h.

Así que bajamos a desayunar al Starbucks, lo curioso es que tanto hotel lujoso y cada uno de ellos tiene un Starbucks no sabemos si la cafetería paga muchísimo dinero por estar en cada hotel, o son los hoteles quien quieren tenerla. Siempre hay gente en un Starbucks.

Después fuimos andando a hacernos la típica foto al cartel de “Welcome to Fabulous Las Vegas” casi nos vamos y se nos olvida…


Teníamos un ratito a pie, no queríamos tocar el coche ya que por allí era difícil de aparcar.

Cuando llegamos al hotel eran las 10h y nos quedaba lo más difícil, cerrar maletas. Menuda odisea…..Al final las cerramos pero no teníamos claro si pasaban mucho el peso.

Cuando hicimos el check-out aun teníamos que ir al aeropuerto a devolver el coche pero lo teníamos cerca e íbamos con tiempo suficiente. Cuando lo devuelves está todo bien indicado y es un garaje con varias plantas y ahí están todas las compañías. Después hay un shutter (autobús) que te lleva a la terminal que necesites. La terminal de vuelos internacionales es la número 3.

Era la hora de despedirnos del Mustang el que nos había acompañado durante más de 2000 km.


Desde nuestro punto de vista creo que no hicimos mala elección con el coche. Eso sí, si llevas muchas maletas o vais más de 2 personas ya queda un poco pequeño.

Una vez bajamos el autobús, íbamos muy ligeritos y…

De repente saltamos, LA MALETA!

El autobús ya se iba y nosotros corriendo, pero nos vio y paró. Nada grave…

El problema vendría al pesarlas…

Abrieron ventanillas 4h antes pero nosotros como ya estábamos por allí facturamos los primeros.

El chico de la ventanilla entre quejas por el peso de las maletas, nos dejó pasar. Uufff…..

Volábamos con la compañía Edelweiss, con la cual no habíamos volado nunca, y muy bien, la comida muy buena.

La escala la hacíamos con Swiss. Al ser 2 compañías distintas, no nos dejaron elegir los asientos.

Cuando llegamos a Zurich con un poco de retraso, nos vino bien porque aún así nos quedaban 3 horas y media para la salida del vuelo de valencia.

Llegados ya a Valencia, quedaba por finalizado ya nuestro viaje por la Costa Oeste de los Estados Unidos. En ese momento pensamos que no sería nuestro último viaje por USA.


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